La vida continúa, incluso durante la hospitalización y la enfermedad. Hay días festivos que celebrar, tareas escolares que cumplir, nuevos amigos que conocer, miedos que superar. Y a veces (¡la mayoría de las veces!) un niño solo quiere jugar.
Su apoyo permite que los pacientes disfruten de experiencias infantiles normales, esenciales para su bienestar emocional, físico y espiritual. Muchos de los valiosos servicios que ayudan a cuidar a las familias, como la terapia infantil y recreativa, nuestra escuela en el centro, los cuidados paliativos, el trabajo social y la capellanía, no están cubiertos por el seguro médico.
Ya sea un especialista en vida infantil que permite a un paciente escuchar cómo suena una máquina de resonancia magnética antes de recibir su exploración, o un maestro sentado junto a la cama de un paciente ayudándolo a prepararse para los exámenes SAT, tratamos de encontrarnos con los pacientes donde están y asegurarnos de que su hospitalización no defina quiénes son.
Sin su apoyo, nuestro hospital seguiría funcionando. Pero perderíamos la capacidad de cuidar verdaderamente a los niños y a las familias como hace único a Packard Children's.
Estamos muy agradecidos por su generosidad y colaboración para crear momentos memorables como estos.
Cuando llegamos a la UCIN la mañana de Pascua, nuestro hijo tenía una canasta de Pascua enorme y preciosa. Fue increíble. El hospital no era el lugar ideal para pasar las fiestas, pero si tenías que estar allí, era un lugar muy acogedor.
—Kate Dachs, mamá
Este artículo apareció por primera vez en la edición de primavera de 2016 de Noticias infantiles de Lucile Packard.